Santuario Nuestra Señora de los Milagros

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UNA IMAGEN… UNA PALABRA

El Evangelio va más allá: lo que conquistamos en fraternidad aquí en la tierra, llega al cielo: “todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos”.
El poder de atar y desatar es para todos los creyentes: todos tenemos el poder de crear comunión o separación. Por eso, el poder de perdonar no es solo de Dios o del sacerdote en el sacramento de la confesión, sino de todos los que son capaces de responder con una presencia transformadora y reconciliadora a los conflictos humanos.

Feliz día a todos…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Jesús cuenta la parábola de la oveja perdida, que se alejó del rebaño. El pastor deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida, alegrándose cuando la encuentra. Esta oveja simboliza a los que extravían del camino, los que necesitan ayuda, los débiles, los pequeños. Ningún rebaño puede renunciar a un hermano, pues a ejemplo de su pastor, no podemos ser indiferentes a la pérdida de una sola persona. El mismo Señor se encarga de buscarnos donde pueda encontrarnos. Para eso cuenta con su Iglesia, la comunidad de fieles que no puede ceder a la lógica del descarte.

Nuestras comunidades deben ser abiertas, capaces de emprender un camino de fraternidad y nunca pueden renunciar a un hermano. Que la intercesión de Santa Clara y su ejemplo nos ayuden a vivir en comunidades sencillas, contemplativas y fieles al Evangelio de Jesús.

FELIZ DÍA…

Felicidades a toda la familia franciscana… especialmente a las Comunidades de nuestra Diócesis …

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

La vida del diácono San Lorenzo nos muestra cómo tiene que ser una vida entregada a Dios y a los demás: según cuenta la tradición, cuando el papa Sixto era llevado al martirio da el encargo a Lorenzo de distribuir a los pobres los tesoros que tenía. El prefecto Cornelio Secular al saber de los tesoros de la Iglesia, intima a Lorenzo a entregarle estos tesoros en tres días. Lorenzo, siguiendo las instrucciones del papa, distribuyó todos los fondos que conservaba con los pobres de Roma. Llegado el momento de presentar los tesoros de la Iglesia, Lorenzo mostró al prefecto todos los pobres mantenidos por la Iglesia. Por eso fue martirizado, entregando su vida.

Que la fuerza de la Palabra y el ejemplo de la vida de San Lorenzo nos despierte hacia una nueva solidaridad, especialmente en este tiempo en que se nos exige mirar la vida de aquellos que padecen las consecuencias de la pandemia. Que nuestra vida sea una entrega que genere muchos frutos para los demás.

ES DOMINGO…

Podría parecer que hoy Jesús es especialmente exigente por pedirle creer a Pedro, nada más y nada menos, que se puede caminar sobre las aguas. “¡Qué poca fe!”, parece recriminarle. Sin embargo, esta manera de interpretar el Evangelio es más propia de un aficionado al esoterismo y a lo paranormal que de un creyente en Cristo.

Pedro se hunde, precisamente, cuando su fe deja de estar anclada en Jesús y se desvía hacia el hecho extraordinario de estar caminando sobre el agua.

No siempre nos resulta fácil reconocer la presencia de Dios en nuestra vida, como nos recuerda el episodio de Elías. A veces le buscamos en grandes o extraordinarios acontecimientos y por eso no le encontramos. Pero algo tan sencillo y discreto como la oración personal puede transformarnos hasta el punto de hacernos olvidar el miedo a lo que hay bajo nuestros pies, dejándolo todo en manos de Dios.

Feliz Domingo… día del Señor y de la familia Cristiana…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Hoy la Iglesia, y la Familia Dominicana, celebra la solemnidad de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los Predicadores, conocidos como dominicos y dominicas: frailes, monjas, hermanas, miembros de institutos seculares y fraternidades sacerdotales y laicales.

Han pasado 8 siglos, y Domingo, con su Familia Dominicana, sigue predicando como “sal de la tierra y luz del mundo…” (Mt 5,13ss).

HOY CELEBRAMOS…

Nació el 8 de mayo de 1786 en Dardilly, cerca de Lyon. De familia campesina pero muy religiosa, no pudo ir al colegio, pero aprendió muchas oraciones de memoria. A los 17 años sintió la llamada al sacerdocio con lo que empezó un auténtico calvario debido a su bajísimo nivel cultural e intelectual. Y es que, solo gracias al empeño de algunos de sus superiores que vieron en él la auténtica vocación consiguió a duras penas acabar sus estudios y ordenarse sacerdote con 29 años. Enviado a la pequeña aldea de Ars, que contaba con 230 habitantes, fue todo un ejemplo de santidad, volcándose en el servicio al pueblo, a los más necesitados, a los huérfanos, a los enfermos, catequizando a niños y adultos, convirtiendo a muchos con la fuerza de su predicación… Pero si por algo destacó fue por ser un auténtico misionero de la misericordia divina, pasando hasta 16 horas al día en el confesonario. Siendo de origen tan sencillo y humilde, conseguía que llegaran hasta Ars multitudes desde todas partes de Francia para confesar con él y escuchar sus sabios consejos.

El martirologio romano dice de él que «durante más de cuarenta años se entregó de una manera admirable al servicio de la parroquia que le fue encomendada; con su ardiente caridad, alimentada en la fuente de la Eucaristía, brilló de tal modo que difundió sus consejos a lo largo y a lo ancho de toda Europa y con su sabiduría llevó a Dios a muchísimas almas».

Murió a los 73 años y el santuario que se levantó sobre su tumba recibe, cada año, a 450.000 peregrinos.

El santo cura de…

Hablar mal de los curas es fácil: «Los curas son todos unos…». Normalmente la frase se completa en la barra del bar con alguno de los prejuicios más extendidos. Pero en privado, en el cara a cara, y concretando en el cura de su barrio o de su pueblo, muchos de los que porfían contra el clero reconocen lo mucho que “su cura” hace por la comunidad en la que vive. Desde hace unas semanas, en estas mismas páginas publicamos la sección “Mi cura”, en la que los fieles expresan cuánto le deben a tal sacerdote que los ayudó en un momento de dificultad económica, a aquel otro que les transmitió la alegría del Evangelio o a aquel que les dio un sabio consejo que no olvidaron nunca.

La santidad cotidiana, la del cura buen pastor que da la vida por sus ovejas. Seguro que tú también conoces uno. Hoy es su día. Felicítalo.

FELICIDADES…

¡DOS NUEVOS SACERDOTES PARA OURENSE!

Con inmensa alegría hemos celebrado en el Seminario Mayor la Ordenación de dos nuevos presbíteros para la diócesis de Ourense. ¡Felicidades a Fran y Adrián! Los dos magníficos colaboradores de este Santuario… que la Virgen de Los Milagros os sostenga y proteja en esta nueva andadura….Esta es vuestra Casa….¡

¡Ánimo y a remar mar adentro! ¡Gracias a Dios que sigue llamando a tantos jóvenes a seguirlo en el servicio sacerdotal!

Felicidades… y el próximo miércoles os esperamos a las 18:00 horas para vuestra Misa en este Santuario….