Santuario Nuestra Señora de los Milagros

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UNA IMAGEN… UNA PALABRA

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo Hoy es Martes 29 de Septiembre XXVI Semana Ordinario Hoy la Iglesia celebra, con categoría de fiesta, a los arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael. Sus nombres hacen referencia a sus funciones de enviados de Dios a los hombres, así como ejecutores de sus órdenes y transmisores de sus mensajes y favores.

Lectura del santo Evangelio según San Juan 1, 47-51:En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».
Natanael le contesta:
«¿De qué me conoces?».
Jesús le responde:
«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».
Natanael respondió:
«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».
Jesús le contestó:
«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees?
Has de ver cosas mayores».
Y le añadió:
«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Palabra del Señor

Reflexión: La iglesia nos propone hoy a la veneración a los tres arcángeles de los que nos habla la Biblia. Los tres llevan a cabo la acción de Dios entre nosotros. Es bueno recordar el significado de cada uno. Miguel (“¿quién como Dios?”), Gabriel (“fortaleza de Dios”) y Rafael (“medicina de Dios”).

Veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar. Estas palabras de Jesús son la conclusión de un encuentro con el que será el apóstol Natanael. Jesús alaba su forma de ser: “un israelita de verdad, en quien hay engaño”. Ser israelita de verdad implica ser un hombre recto, responsable, coherente. Además, percibe en él a esa persona sincera que transmite seguridad y donde la verdad prevalece sobre otros aspectos de la vida. La pregunta de Natanael refleja bien su actitud sincera: “¿De qué me conoces?” Pero sobre todo, la respuesta de Natanael, tras las palabras de Jesús, es una confesión auténtica de la condición mesiánica de Jesús. El evangelista ha resumido en este breve diálogo algo que sería mucho más amplio en su realidad. Él lo ha resumido con unas breves pero enjundiosas pinceladas. En ellas se percibe la intuición de Jesús al describirle de esa forma tan positiva y el dibujo de una persona íntegra, así como la respuesta del apóstol convencido de que quien le habla es el Hijo de Dios.

Jesús trae a colación la realidad de los ángeles de Dios, que suben y bajan sobre el Hijo del Hombre. Es decir su ministerio, su servio en el plan salvifico de Dios está siempre en relación y dependencia de la misión del Hijo de Dios. Y ahí se aclara lo que hemos leído en la primera lectura, que hoy se proclama en la Misa, del profeta Daniel.

Fue un primer encuentro con Jesús. Después viene su seguimiento fiel. La lectura puede servirnos a todos nosotros para recordar nuestro primer encuentro. ¿Qué diría Jesús de nosotros? ¿Cómo nos describiría? ¿Cómo ha sido nuestro posterior seguimiento? ¿Qué dirá Jesús de nosotros ahora, en el presente?

Esa puede ser la forma de personalizar nuestro encuentro con Él, teniendo presente el encuentro de Natanael. Que nos ayuden los
arcángeles a llevar una vida digna del elogio de nuestro Salvador.

_* Dios te bendice…* “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén” (Papa León XIIl).

Feliz Día de San Vicente

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo Hoy es Domingo 27 de Septiembre XXVI Semana Ordinario San Vicente de Paúl. Es una de las figuras más representativas del catolicismo en la Francia del siglo XVII. Fue creador de las Conferencias de la Caridad (Hoy llamadas AIC) en 1617, también de la Congregación de la Misión, también llamada de Misioneros Paúles, Lazaristas o Vicentinos (1625) y, junto a Luisa de Marillac, de las Hijas de la Caridad (1633).

San Vicente de Paul

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 21 28-32:En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”. Él le contestó: “No quiero». Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: “Voy, señor”. Pero no fue. ¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?». Contestaron: El primero».
Jesús les dijo:
«En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis».

Palabra del Señor

Reflexión: Dice Jesús: “os llevan la delantera en el Reino de Dios”. Llevar la delantera es tener ventaja en la carrera. ¿Qué ventaja es la que tienen “los publicanos y las prostitutas”? Simplemente, que lo saben, que lo reconocen, que pueden creer y convertirse, y llegar victoriosos a la meta. “Vino Juan, enseñando el camino de la justicia, y le creyeron”. ¿Cuál es la desventaja de los hipócritas? Que se sienten justificados y no creerán en más Justicia que en la que a ellos les convenga. “Vino Juan, y no le creísteis”. Son como la liebre en la fábula de Esopo.

El camino de la justicia es cumplir la voluntad de Dios. Lo justo es ser fieles a Dios. Es hacer lo que Dios quiere no diciendo “Señor, Señor”, sino con obras de amor. Que fácil resulta pensar y permitirse ensoñaciones, e incluso, decir y razonar lo que se debe hacer; pero de ahí a hacer, a ponerlo por obra, hay un paso que no todos nos atrevemos a dar. Por eso, el Señor, una vez más, golpea sutil y tiernamente nuestra conciencia para que nuestra relación con Dios Padre sea íntima, es decir, que acojamos su voluntad de corazón. Él conoce nuestra debilidad, sabe de qué masa estamos hechos. No pretendamos engañarle. Procedamos con humildad.

La Palabra de Dios, por medio del profeta Ezequiel, nos muestra la tozudez de nuestro comportamiento: “Insistís: no es justo el proceder del Señor”. Nos invita a mirar con detenimiento, con calma y serenidad nuestras intenciones, la verdad o las falsedades que podamos esconder, casi sin darnos cuenta, para recapacitar a tiempo y vivir.

Y, dejar vivir. Es lo que parece decirnos San Pablo en su carta a los filipenses. “Manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir.” “Buscad todos el interés de los demás.” El camino cristiano es comunitario. No podemos buscar la propia salvación y santificación sin preocuparnos de la de los demás. Teniendo los mismos sentimientos de Cristo, que se compadecía, tanto a la hora de dar alimento, como de perdonar los pecados.

Un buen ejercicio para meditar la Palabra que hoy hemos recibido puede ser la lectura orante del salmo que la liturgia nos propone como respuesta. Atrevámonos a recordarle al Señor su ternura y su misericordia. ¡A ver qué nos dice a cada uno!

_* Dios te bendice…* “En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tu amor al mundo fue tan misericordioso que nos enviaste como redentor a tu propio Hijo, Y en todo lo quisiste semejante a nosotros, menos en el pecado, para poder así amar en nosotros lo que amabas en él. Con su obediencia has restaurado aquellos dones que por nuestra desobediencia habíamos perdido.
Por eso, Señor, nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y con todos los santos, diciendo:Santo, santo, santo es el Señor del universo, llenos están los cielos y la tierra de su gloria. Hosana en el cielo, hosana, hosana, Bendito es el que viene en el nombre del Señor, Hosana en el cielo”.

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo Hoy es Jueves 24 de Septiembre XXV Semana tiempo Ordinario Nuestra Señora de la Merced.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 9, 7-9:En aquel tiempo, el tetrarca Herodes se enteró de lo que pasaba sobre Jesús y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos; otros, en cambio, que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Herodes se decía:
«A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?».
Y tenía ganas de verlo.

Palabra del Señor

Reflexión: Herodes se enteró de todo lo sucedido, pero nosotros no sabemos qué era eso que estaba sucediendo si no vamos al evangelio de Lucas a leer los capítulos anteriores.

Jesús predica y realiza signos de salvación. Su presencia es Buena Noticia. Y las gentes le siguen. De Él sí se puede esperar la novedad que nos cambie la vida.

Casi en contraposición con la primera lectura, en la que nada de lo que acontece en la vida del ser humano y en el mundo merece la pena, Jesús se está convirtiendo en “la” referencia para la vida de muchos, por ser buena noticia que anuncia con signos de salvación el Reino de Dios que ya está entre nosotros y en nosotros. Sin espectáculo, sin alboroto, sin que la vida de cada día cambie demasiado… lo que cambia es la sanación que llega con Él y que introduce alegría, dignidad, confianza.

Ante la fama que Jesús va adquiriendo Herodes se pregunta “¿quién será éste?”. Y quiere ver a Jesús. Los pocos datos que el Evangelio nos ofrece sobre Herodes nos inclinan a imaginar los posibles motivos de su deseo. Quizá es inútil preguntarse por lo que movía a Herodes en ese momento. Porque lo importante es hacernos la pregunta a nosotros mismos.

¿Qué me mueve a acercarme a Jesús? ¿Quiero acercarme realmente a Él cada día? ¿Me pregunto “quién es éste” tratando de descubrirle cada día más hondamente o supongo que ya le conozco desde hace mucho y no hay nada que descubrir?

Ojalá el amor mantenga en nosotros ese deseo permanente de conocerle más y mejor, sin ninguna pretensión de totalidad, ni de dominio.

_* Dios te bendice…* “Sálvanos, Señor, que se acaban los buenos,
que desaparece la lealtad entre los hombres: no hacen más que mentir a su prójimo,
hablan con labios embusteros y con doblez de corazón.
Extirpe el Señor, los labios embusteros
y la lengua fanfarrona
de los que dicen: «la lengua es nuestra fuerza, nuestros labios nos defienden,
¿quién será nuestro amor?» El Señor responde: «por la opresión del humilde,
por el gemido del pobre,
yo me levantaré, y pondré a salvo al que lo ansía». Las palabras del Señor son palabras auténticas, como plata limpia de ganga,
refinada siete veces.
Tú nos guardarás,
Señor, nos librarás para siempre de esa gente:
de los malvados que merodean para chupar como sanguijuelas sangre humana. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén” (Salmo 11).

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo Hoy es Miércoles 23 de Septiembre XXV Semana tiempo Ordinario
San Pío de Pietrelcina Fraile capuchino italiano que ya en vida gozó de una gran veneración popular, con fama de taumaturgo, de confesor y director espiritual. Es conocido por los estigmas que aparecieron en sus manos, pies y costado. Fue canonizado por Juan Pablo II en 2002

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 9, 1-16: En aquel tiempo, habiendo convocado Jesús a los Doce, les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.
Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles:
«No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco tengáis dos túnicas cada uno. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguno no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, como testimonio contra ellos». Se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes.

Palabra del Señor

Reflexión: El Evangelio de san Lucas nos relata que Jesús reunió a los Doce y les dio el poder para expulsar demonios y curar enfermedades. Una vez hecho esto, los envió a proclamar el Reinado de Dios y a curar a los enfermos. Les dio instrucciones precisas: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni túnica de repuesto. Nada para la seguridad personal. Sólo la fuerza del Espíritu Santo, todo lo demás vendrá por añadidura.

El mandato es “anunciar”, es decir: Dar noticia o aviso de algo; publicar, proclamar, hacer saber. Hay un deber de proclamar que el Reino de Dios está presente con Jesucristo. Y todo nuestro hacer, todas nuestras fuerzas han de estar enfocadas hacia la sanación de cuantos viven enfermos por la discriminación, por el egoísmo, por el sufrimiento y el dolor que generan nuestras relaciones con nuestros hermanos. Expulsar los males de la sociedad fuera del mundo de la fraternidad. Y combatir la acción del demonio con la oración confiada.
Los Doce representan a la Iglesia Apostólica, el nuevo Pueblo de Dios, que siempre ha sido consciente de su mandato originario que recibió del mismo Jesucristo. San Pablo VI, considera que hay una necesidad de conocer la propia fe para que el diálogo y la evangelización sean posibles en nuestra sociedad. Habla también que las exigencias y condiciones que plantea la sociedad nos inducen a una revisión de los métodos y maneras de llevar a los hombres de hoy el mensaje cristiano (Evangelii Nuntiandi nº 3).

Han pasado ya más de 40 años de estas consideraciones del Papa Montini, pero no dejan de ser actuales. El Papa Francisco habla de ir a las periferias, de encontrarnos en una cultura del diálogo, con los que más sufren, y ofrecer una palabra de consuelo y misericordia para aquellos que están faltos de recursos, y viven situaciones de dolor.

Pero no hemos de olvidar algo importante, junto al “Evangelizar” ha de acompañarle una palabra sanadora, la sanación, la expulsión de los males que nos aquejan esa es la segunda parte de la exigencia evangelizadora. No puede quedar olvidada. Quizás la Iglesia haya perdido credibilidad, pero no puede perderse en una actitud derrotista, olvidando el criterio fundamental de nuestro quehacer misionero.

Oremos por la Iglesia y su presencia en medio de este mundo, para que nunca ceda a la tentación del maligno de “ hacerse uno con él”… que luche por ser instrumento de consuelo y sanación para un mundo sufriente, y considere su vocación originaria de manera que Cristo sea siempre el centro de nuestra vida.

_* Dios te bendice…* “Quédate conmigo, Señor, porque es necesario que estés presente para que no te olvide. Ya sabes lo fácil que te abandono. Quédate conmigo, Señor, porque soy débil
y necesito tu fuerza para no caer tan a menudo. Quédate conmigo, Señor, porque tú eres mi vida, y sin ti, no tengo fervor. Quédate conmigo, Señor, porque tú eres mi luz, y sin ti, estoy en tinieblas. Quédate conmigo, Señor, para que escuche tu voz y te siga. Quédate conmigo, Señor, porque deseo amarte mucho y estar siempre en tu compañía. Quédate conmigo, Señor, si deseas que te sea fiel. Quédate conmigo, Señor, porque por pobre que sea mi alma quiero que sea un lugar de consuelo para Ti, un nido de amor” (San Pío de Pietrelcina, oración para después de la Comunión).

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En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo Hoy es Martes 22 de SeptiembreXXV Semana tiempo Ordinario

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 8,19-21: En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él.
Entonces lo avisaron:
«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte».
Él respondió diciéndoles:
«Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».

Palabra del Señor

Reflexión: Hoy leemos un hermoso pasaje del Evangelio. Jesús no ofende para nada a su santísima Madre, ya que Ella es la primera en escuchar la Palabra de Dios y de Ella nace Aquel que es la Palabra. Al mismo tiempo es la que más perfectamente cumplió la voluntad de Dios: «He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38), responde al ángel en la Anunciación.

Jesús nos dice lo que necesitamos para llegar a ser sus familiares, también nosotros: «Aquellos que oyen…» (Lc 8,21) y para oír es preciso que nos acerquemos como sus familiares, que llegaron a donde estaba; pero no podían acercarse a Él a causa del gentío. Los familiares se esfuerzan por acercarse, convendría que nos preguntásemos si luchamos y procuramos vencer los obstáculos que encontramos en el momento de acercarnos a la Palabra de Dios. ¿Dedico diariamente unos minutos a leer, escuchar y meditar la Sagrada Escritura? Santo Tomás de Aquino nos recuerda que «es necesario que meditemos continuamente la Palabra de Dios (…); esta meditación ayuda poderosamente en la lucha contra el pecado».

Y, finalmente, cumplir la Palabra. No basta con escuchar la Palabra; es preciso cumplirla si queremos ser miembros de la familia de Dios. ¡Debemos poner en práctica aquello que nos dice! Por eso será bueno que nos preguntemos si solamente obedezco cuando lo que se me pide me gusta o es relativamente fácil, y, por el contrario, si cuando hay que renunciar al bienestar, a la propia fama, a los bienes materiales o al tiempo disponible para el descanso…, pongo la Palabra entre paréntesis hasta que vengan tiempos mejores. Pidamos a la Virgen María que escuchemos como Ella y con sus ruegos nos alcance de Jesús, el Señor, la ayuda de la gracia para que cumplamos la Palabra de Dios para andar así por el camino que conduce a la felicidad duradera.

_* Dios te bendice…* “¿Cómo podrá un joven andar honestamente? Cumpliendo tus palabras. Te busco de todo corazón, no consientas que me desvíe de tus mandamientos. En mi corazón escondo tus consignas, así no pecaré contra ti. Bendito eres, Señor, enséñame tus decretos. Mis labios van enumerando todos los mandamientos de tu boca; mi alegría es el camino de tus preceptos, más que todas las riquezas. Medito tus mandatos, y me fijo en tus sendas; tus decretos son mi delicia, no olvidaré tus palabras. Haz bien a tu siervo: viviré y cumpliré tus palabras; ábreme los ojos, y contemplaré las maravillas de tu ley” (Sal 119).

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En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo Hoy es Lunes 22 de SeptiembreXXV Semana tiempo Ordinario San Mateo Según el evangelio, es uno de los doce apóstoles de Jesús y, según la tradición, el autor del evangelio según San Mateo. En ese evangelio es llamado el «publicano» y descrito como quien cobraba los impuestos antes de la llamada de Jesús

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 9-13: En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
«Sígueme».
Él se levantó y lo siguió.
Y estando en la casa, sentado a la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:
«¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?».
Jesús lo oyó y dijo:
«No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa “Misericordia quiero y no sacrificio”: que no he venido a llamar a justos sino a pecadores».

Palabra del Señor

Reflexión: Sígueme
La iniciativa de la llamada parte de Jesús, que lo hace en libertad y gratuidad.

En la Iglesia se ve la catolicidad de la llamada, que no hay distinción de raza, color, condición social, lengua o cultura y esta llamada el Señor te la hace hoy y constantemente, renovándose todos los días. Te pide que dejes todo, las posibles redes que puedas tener y enamorarte de Él cada día.

Es impresionante y una maravilla que el Señor no tenga la misma mirada que nosotros, personas racionales, calculadoras, que nos fijamos mucho y en algunas ocasiones, solamente en las apariencias; el Señor mira el corazón. ¡Cómo sería la mirada de Jesús para que un hombre como Mateo, que tenía de todo: dinero, una casa, amigos, etc., y que realmente en el fondo no buscaba ni pretendía seguir al Señor, deja al instante lo que estaba haciendo y le sigue!

Cuando el corazón del que se siente elegido por el Señor es un corazón sencillo y pobre, que sabe que todo lo recibimos de Él, es muy fácil dar una respuesta; porque en la llamada que personalmente Jesús nos hace a cada uno hay mucho amor, que traspasa miras humanas y acoge con un amor único y profundo a todos los hombres y mujeres, sin distinción alguna, incluso a los que como Mateo, eran personas muy mal vistas para su tiempo, porque el Señor elige lo que no cuenta para anular a lo que cuenta. Para Él todos somos hermanos y estamos llamados a ser hijos de un mismo Padre y para seguirlo no se necesitan dotes especiales, sino estar atentos y prontos a su llamada y dejarnos transformar por su gracia.

¿Quién no está necesitado de la misericordia de los demás? ¿A quién no le duele el corazón? Pero, ¿somos nosotros tan misericordiosos como queremos que los demás lo sean con nosotros? ¿Por qué nosotros no agradecemos al Señor su llamada? ¿Yo estoy dispuesto a dejarlo todo? Vivamos con alegría el banquete del sacrificio Eucarístico, sabiendo que todos los invitados somos pecadores, como sucedió en aquella comida en la casa de San Mateo.

_* Dios te bendice…* “Padre, tú llamas a cada uno de nosotros por nombre y nos pides que sigamos a tu Hijo. Bendice a tu Iglesia y danos dedicados y generosos líderes de nuestras familias y amigos quienes puedan servir a tu pueblo como religiosas, sacerdotes, diáconos y apóstoles laicos. Inspíranos mientras crecemos en tu amor y abre nuestros corazones para oír tu llamada. Te lo pedimos en nombre de Cristo tu Hijo, nuestro Señor. Amén”.

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En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo

Hoy es Domingo 20 Septiembre XXV Semana tiempo Ordinario

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 20, 1-16: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo:
“Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido».
Ellos fueron.
Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.
Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
“Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”.
Le respondieron:
“Nadie nos ha contratado”.
Él les dijo:
“Id también vosotros a mi viña».
Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:
“Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”.
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo:
“Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”.
Él replicó a uno de ellos:
“Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”.
Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».

Palabra del Señor

Reflexión: Hoy podemos comprender que el que ha entrado en la verdadera y vital relación con Jesús sabe que la fe no es una ideología más, sino la apertura incondicional de dos que se miran cuya relación se basa en la mutua confianza y en el mutuo don. Por eso, el evangelizador se entrega incondicionalmente, no para adaptar el evangelio a su mentalidad, sino para proponer sin tamices el encuentro con Jesucristo y facilitarlo. Por eso no se ahorrará ni su misma vida ni se quedará atado a sus intereses particulares… pues buscará la verdadera y única salvación posible para cuantos le rodean. El evangelizador, el creyente, el hombre o mujer que está en relación con Jesucristo, que es una relación transformadora porque es trascendente, desea seguir procurando frutos de salvación, en favor del Dios vivo y del hombre y mujer por los que el Señor da su vida, que es eterna.

El Reino de Dios se pone en marcha como iniciativa y obra de Dios mismo. Jesucristo, su Hijo, es quien lo acerca al mundo y lo pone en marcha contando con nosotros, los que le recibimos y acogemos. Cada uno llega a la fe, a la relación con Jesucristo, cuando llega. Unos antes y otros después. Pero todos tienen en su haber la herencia del Reino santo que a todos se ofrece gratuitamente, como un don… pero un don trascendente. Es del cielo, pero atañe a esta tierra. Contiene eternidad, pero se inicia y dinamiza en la historia… una historia que, así, se transforma en historia de salvación.

Aquí y ahora es el tiempo y el momento para trabajar como católicos. Se trata de hablar de Dios porque antes se ha hablado con Dios. La tarea evangelizadora es un anuncio explícito y valiente que da a conocer la persona de Jesucristo, el Hijo de Dios, presente y vivo aquí y ahora. Porque es en el aquí y ahora donde las personas pueden buscar y encontrar a Dios. Más tarde puede ser demasiado tarde. Y la responsabilidad de que el Reino de Dios se malogre en la vida de alguien puede ser imputada a la indolencia, negligencia o manipulación del que, sabiendo que es un evangelizador… no evangeliza.

El Reino de Dios se predica con palabras, desde luego, pero también con obras, que socorren sobre todo a los más vulnerables y oprimidos. La clave está en llevar una vida digna del evangelio de Cristo. Sin esa clave, la vida cristiana es disfrazada de ideología que no produce frutos de salvación porque no provoca el encuentro con Dios, Uno y Trino…

_* Dios te bendice…* “En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tu amor por el mundo fue tan misericordioso
que nos enviaste como Redentor a tu propio Hijo, y quisiste que él fuera en todo semejante al hombre, menos en el pecado, para amar en nosotros lo mismo que amabas en él; con su obediencia filial recuperamos tu dones
que la desobediencia del pecado nos hizo perder. Por eso, unidos a los coros de los ángeles y los santos cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo”.

7 septiembre 2020

Con las celebraciones de hoy llegamos a este último día de la Novena en honor a la Virgen de Los Milagros. Ella, presente en cada Eucaristía por estar asociada al sacrificio redentor de su Hijo, quiere abrirnos los ojos de la fe hacia esta presencia real y verdadera de Cristo en este Sacramento admirable.

Por eso, pedimos como intención especial por las familias, tan necesitadas de volverse hacia el Amor más grande que Jesús entrega en la Eucaristía, para que pueda recuperar su identidad católica, y por la trasmisión de la fe, para que, en esta tarea, que es de todos, la llevemos a cabo con nuevo corazón y con nueva pasión.

A las 20:30h. celebrábamos la última Eucaristía dentro de esta Novena 2020 y nos preparábamos para festejar la víspera de la «gran Fiesta».

Rosario de Antorchas
Rosario de Antorchas

A las 23 h. a la explanada se acercaban, poco a poco, fieles que cumpliendo la tradición y portando velas participaron devotamente en el Rosario de Antorchas. En lugar de acompañar a la Virgen María recorriendo la explanada, La Madre presidía el rosario desde el balcón del Santuario durante el rezo y la reflexión de cada misterio.

A las 12 de la noche, y como «manda la tradición», los varios centenares de devotos concluíamos el rezo del rosario cantando el “cumpleaños feliz” para honrar a la Madre en la víspera de su cumpleaños.

Pasó una mañana, pasó una tarde el día noveno.

Galería de fotos de hoy

Galería de fotos del Rosario de Antorchas

6 septiembre 2020

El sol brilla durante todo el día, y muchos son los peregrinos que a pesar de las circunstancias que estamos viviendo van llegando al Santuario para saludar a la Virgen.

Aprovechar el domingo para peregrinar caminando, en bici, en coche, llegando para celebrar la eucaristía guardando las medidas sanitarias, y muchos participando de la celebración desde la explanada.

Durante toda la mañana, para celebrar que hoy es domingo, llegaban los devotos, caminando, corriendo, en bici, cualquier forma para acercarse a este santuario.

A las 12 celebramos desde el balcón la eucaristía presidida por Monseñor D. Leonardo Lemos, Obispo de Ourense acompañado del próximo Rector del Santuario Padre Francisco Monrobé y el Secretario Provincial de la provincia San Vicente de Paul-España Padre José Ignacio Caamaño.

Monseñor D, Leonardo Lemos, Eucaristía 12 h
Monseñor D, Leonardo Lemos, Eucaristía 12 h

Se nos recordaba que cada vez que celebramos la Eucaristía proclamamos que Dios es Santo. La fuente de la Santidad a la que dirige nuestra mirada la Señora de los Milagros está en Jesucristo, al que Ella nos está mostrando en su regazo maternal. La Iglesia y el mundo están necesitados de verdaderos amigos de Dios que sean reflejos vivos de la Santidad de Dios. Pidamos, en este día, por los sacerdotes y las vocaciones sacerdotales para que sean verdaderos testigos del Amor de Cristo a su Iglesia.

Pasó una mañana, pasó una tarde el día octavo.

Galería de fotos de hoy

5 septiembre 2020

Amanece y peregrinaciones de Xinzo, Verin, Allariz, Ourense… fieles que llegan al pie de este Santuario desde primera hora de la mañana consiguiendo llegar a la Meta y participar en las eucaristías de esta mañana. Algunos aprovecharon para reconciliarse con el Señor con el sacramento de la reconciliación. Hemos vivido una mañana de acogida y de acompañamiento espiritual.

Gracias a todos por el esfuerzo realizado y por el cumplimiento de las indicaciones que nos están ayudando a vencer estos tiempos de pandemia.

Mañana Niebla en el Santuario
Mañana Niebla en el Santuario

Santa María, Señora de los Milagros, tiene casa y hogar, este precioso Santuario que nos trae al corazón tantos recuerdos cargados emoción, de ternura, de fe. Pero la casa de Santa María, es sobre todo la Iglesia que nos engendra en la fe y nos conduce al encuentro con Dios. La Virgen de Los Milagros nos toma de la mano y nos introduce en el cuerpo místico de Cristo que es la Iglesia, de la que todos formamos parte como miembros vivos.

Pidamos como intención especial por los misioneros y por los cristianos perseguidos a causa de la fe, para que sean rostro auténtico de Cristo y de su Iglesia en el corazón adormecido de este mundo.

Pasó una mañana, pasó una tarde el día séptimo.

Galería de fotos de hoy