Santuario Nuestra Señora de los Milagros

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UNA IMAGEN… UNA PALABRA

En el centro de nuestros trabajos, nos invita el Señor a seguirle, para ponerlo en el centro de nuestra existencia. Nos elige, nos capacita y nos deja ahí donde estamos: en la familia, el trabajo, nuestro entorno social… para que ahí le amemos y lo demos a conocer.
Desde el momento en que ponemos a Cristo como centro de nuestra vida todo está afectado por esta decisión, nos convertimos en apóstoles, vehículos transmisores del amor de Dios y, por tanto, en nuevos pescadores de hombres.

Feliz semana a todos… Dios te bendice…

BAUTISMO del SEÑOR

Se abre un camino de salvación para todos los que creen en el  Hijo de Dios, Cordero que quita el pecado de todo el mundo y  que consagra y  vuelve a restaurar la verdadera imagen de Dios que es cada ser humano.

Quedamos consagrados y proclamados por el mismo Dios Padre como hijos en el Hijo. Quedando claro que “Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea”.

Por pura gracia.

Feliz Domingo… recordemos nuestro Bautismo…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

“Señor, te necesito. Si quieres, puedes curarme” y dejamos pasar e Jesús sin pedir que nos limpie la lepra que nos invade, que nos ayude a vencer el ansia de consumismo, que nos ayude a vencer la inercia y la avaricia que nos hace conservar todos los talentos que hemos recibido, materiales y espirituales, bien guardados.

Esa es, posiblemente, nuestra lepra en los días que corren: las riquezas grandes, pequeñas, incluso mínimas que poseemos y que tenemos solamente en depósito, están tan adheridas a nuestra vida que la dominan y necesitamos que el Señor pase a nuestro lado y podamos reunir el valor suficiente para pedirle: “sálvame”, tal vez porque nos asuste el compromiso que vamos a adquirir si la mano del Señor nos toca, nos hace salir de nosotros mismos, de nuestras miserias, de nuestra avaricia, y entregar todo cuanto somos y creemos tener a su servicio

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

¿Cómo llegó Jesús hasta nosotros, hasta nuestra tierra? Siendo Dios no le dio por venir como “Dios manda”, que diríamos cualquiera de nosotros, naciendo en un lujoso palacio, rodeado de sirvientes por todas partes. No, le dio por nacer en un establo teniendo que ser recostado en un pesebre.
Todo su poder divino lo empleó para predicarnos el amor y no en rodearse de medios espectaculares. Quiso decirnos que nos quería  y que le hiciésemos caso en el camino del amor que nos proponía.

Llegó, como dice san Pablo, hasta hacerse nuestro esclavo, llegó hasta arrodillarse delante de sus apóstoles y de nosotros, para que le hiciésemos caso. “Os he dado ejemplo para que vosotros hagáis otro tanto”. Eso lo que nos pide Jesús: que le hagamos caso para gozar de “vida y vida en abundancia”·  

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Pensemos en todos los elementos tal como los describe San Marcos son un espejo para nuestra vida espiritual. ¡Noche! ¡Viento contrario! No consiguen nada, ¡tanto  esfuerzo perdido! 

Y Él los ve, siempre está implicado en nuestra historia. Va hacia ellos caminando sobre las aguas, pero no le reconocen, aún más “creen que es un fantasma”, se asustan, el pánico se apodera de ellos y solo les queda el grito. Este grito hará que Jesús  modifique la trayectoria que lleva, se acerque a ellos y les diga: “¡Ánimo! Soy yo, No temáis”. Con todo no logran identificarlo. El espanto de los discípulos no disminuye a pesar de que Jesús sube a su misma barca y  el viento se contiene, pero la noche exterior los envuelve y en su corazón también es de noche. 

En los últimos versículos, muy brevemente San Marcos hace un comentario crítico para darnos luces y esperanza, “ellos seguían más asombrados, no habían entendido lo de los panes y  su mente seguía embotada, endurecida”. Termino con las palabras de San Juan: “En el amor no hay lugar para el temor, el amor perfecto echa fuera el temor” Cultivémoslo.

Hoy Jesús sigue preguntando: ¿por qué, y a qué tienes miedo? ¿Te has sentido “perdido”, paralizado? Mírate en los discípulos, ¿Cuántas veces  reaccionamos de la misma manera que ellos?

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

El tiempo pasa deprisa. Cuando amas es fácil que el tiempo pase muy deprisa. Y Jesús, que ama mucho, está explicando la doctrina de una manera prolongada. Se hace tarde, los discípulos se lo recuerdan al Maestro y les preocupa que el gentío pueda comer. Entonces Jesús hace una propuesta increíble: «Dadles vosotros de comer» (Mc 6,37). No solamente le preocupa dar el alimento espiritual con sus enseñanzas, sino también el alimento del cuerpo. Los discípulos ponen dificultades, que son reales, ¡muy reales!: los panes van a costar mucho dinero (cf. Mc 6,37). Ven las dificultades materiales, pero sus ojos todavía no reconocen que quien les habla lo puede todo; les falta más fe.

Jesús no manda hacer una fila de a pie; hace sentar a la gente en grupos. Comunitariamente descansarán y compartirán. Pidió a los discípulos la comida que llevaban: sólo son cinco panes y dos peces. Jesús los toma, invoca la bendición de Dios y los reparte. Una comida tan escasa que servirá para alimentar a miles de hombres y todavía sobrarán doce canastos. Milagro que prefigura el alimento espiritual de la Eucaristía, Pan de vida que se extiende gratuitamente a todos los pueblos de la Tierra para dar vida y vida eterna.

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Unas dolencias que nos aquejan no tanto por falta de salud o por carencias materiales, sino por razones más profundas: pérdida del sentido de la vida, incertidumbre sobre el futuro, creciente inseguridad social, etc. Todo eso oscurece nuestra vida, llena de sombras nuestro porvenir.

¿Podrá el Dios que viene hacia nosotros hacer que se ilumine esta oscuridad? Esa venida nos promete un renacer de nuestra esperanza, una confianza incondicional en la misericordia de Dios, que es Padre nuestro. Él nos ha enviado a su Hijo como luz del mundo. Y  dice el Evangelio que a Jesús le seguían multitudes venidas de todas partes.

¿Descubrimos nosotros en sus palabras lo que descubrieron ellos, a saber: una gran luz para iluminar nuestra ruta, una promesa capaz de llegarnos al corazón y una fuerza que nos lleva a edificar juntos un mañana más justo y más conforme al corazón de Dios?

EPIFANÍA…

Jesucristo se cruza en la vida de muchas personas, a quienes no interesa. Un pequeño esfuerzo habría cambiado sus vidas, habrían encontrado al Rey del Gozo y de la Paz. Esto requiere la buena voluntad de buscarle, de movernos, de preguntar sin desanimarnos, como los Magos, de salir de nuestra poltronería, de nuestra rutina, de apreciar el inmenso valor de encontrar a Cristo. Si no le encontramos, no hemos encontrado nada en la vida, porque sólo Él es el Salvador: encontrar a Jesús es encontrar el Camino que nos lleva a conocer la Verdad que nos da la Vida. Y, sin Él, nada de nada vale la pena.

DOMINGO II NAVIDAD

el segundo domingo de Navidad nos nuestra la identidad profunda de Jesús, poéticamente expresado por el Prólogo del Evangelio de Juan. Pero al mismo tiempo nos ayuda a captar como la acción de Dios se expresa en su sabiduría tal como lo expresa el fragmento del libro del Eclesiástico que leemos en  esta celebración. Por último, el himno de la carta a los Efesios es el corolario adecuado de este día.

Dejémonos iluminar por la profundidad de este misterio para que nos impulse a afrontar los desafíos del tiempo que nos toca vivir. Con la certeza que en Jesús está la vida, y la vida es la luz de los hombres (Cf Jn 1,4).