Hoy somos nosotros los que nos sentamos a la mesa con Jesús, sin que él haya esperado a que desaparezcan por completo nuestros defectos, manías, malos hábitos; no ha venido a llamar a justos… Captando y agradeciendo esa su compasión, saldremos del templo justificados.
Feliz día a todos… que santa María, Nosa Señora dos Milagros,
interceda por nosotros…