De voz del Maestro oyó:
«Restaura mi Iglesia…»
E hizo de los pobres, sus hermanos.
Del Evangelio, su regla.
De la pequeñez, su grandeza.
De la fraternidad, su hogar.
De la creación, su hogar.
De la paz, su lenguaje.
De la misericordia, su camino.
Y de Cristo pobre y crucificado, su única riqueza.
Francisco no volvió atrás para restaurar la Iglesia. Volvió al Evangelio.
Porque renovar la Iglesia es dejar que el Evangelio vuelva a hacerse vida.
¡Feliz domingo junto a San Francisco de Asís! ✨❤️🔥
En este 2026, 800 años de su Tránsito de este mundo al Padre. FELICIDADES, especialmente, a la AMPLIA FAMILIA FRANCISCANA

