
Hoy imagino a Vicente hablando desde aquel púlpito. Importaba la fecha, porque tiraba a una conversión profunda, como la de Pablo. Importaba el tema, la Misión… Como importa hoy mantener vivas aquellas palabras que hicieron de la misericordia, del perdón, de la acogida, de la apertura y de la esperanza un compromiso concreto y encarnado, 401 años después.
Feliz día de la Fundación —según San Vicente
Que nunca falte en vuestra Familia Espiritual ese mensaje que acoge, ese aliento que levanta, esa esperanza que se hace concreta en cada gesto. Que sigan abiertas las puertas y los brazos para cualquier corazón, venga como venga… y que se note.
