Santuario Nuestra Señora de los Milagros

CAMINO DE CONVERSIÓN… Y DE FE…

¿En qué creo? A veces no lo sé.Viernes Post Ceniza

Es fácil creer en la riqueza (pues, efectivamente, abre muchas puertas),

en la belleza (tantas otras),

en el éxito, la inteligencia, el aplauso, la oratoria brillante, las propias fuerzas,

el trabajo bien hecho, la eficacia, la utilidad, el placer, el talento o la genialidad…

Pero no basta.

Creer en el Evangelio es darle la vuelta a las categorías habituales.

Creer en la debilidad que se hace fuerte,

en la derrota que no tiene la última palabra,

en el amor que va más allá de la eficacia y la utilidad,

en la palabra que, sin adornos, habla verdad.

Es creer en un Dios crucificable. Y en una humanidad amable. Y eso no es fácil.