Santuario Nuestra Señora de los Milagros

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

La primera lectura de Isaías y el mismo Evangelio que hoy proclamamos, sonun canto a la esperanza. La esperanza de verdad, la honda, la que duele, la que no ve apenas nada y solo intuye… y cree y hasta ama. No es magia. Es gracia. Cuando alguien es capaz de ver y desear y anunciar que la estepa florecerá o que el desierto estará alegre, es que guarda un tesoro muy grande dentro. Es que espera mucho.

Es una esperanza que nunca se queda sola en casa. Siempre tiene vocación de caminante, de pregonera, de hacedora con otros: ¡Sed fuertes, no temáis, está viniendo!

A nosotros nos toca ver las señales de esa esperanza que YA nos rodea y nos habita. Os invitamos a leer la lecturas de hoy  pidiendo que germinen en nuestro corazón. Es una verdadera fuerza interior, arrebatadora… que cura, sana… y nos levanta de la camilla de nuestra frustración…

Preparar el camino al Señor… allanad sus senderos… es necesario dejar tantos preparativos exteriores mientras no cambiemos interiormente, mientras no seamos capaces de «levantarnos de nuestras camillas» acostumbradas, mediocres… 

Dios se hace Hombre… déjale entrar en tu casa… 

Feliz día a todos…