Santuario Nuestra Señora de los Milagros

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Juan bautista es buen ejemplo de ello: no ha nacido de mujer uno más grande, aunque el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él.

¿Podrían decir esto de nosotros? No lo sé, pero al menos sé que me gustaría seguir esta senda. Ser pequeños y que la pequeñez no nos impida hacer grandes cosas, porque el mundo y nuestra Iglesia, necesita la grandeza de los pequeños. No tengo duda. Yo lo necesito y cada vez más prefiero a las oruguitas de Jacob que a los gigantes que nos amilanan con pura fachada. «El que tenga oídos, oiga».

Feliz día a todos…