Santuario Nuestra Señora de los Milagros

DOMINGO IV DE CUARESMA

Ponerse en marcha. 

 ¿Hacia dónde?

 ¿No es más sensato quedarse quieto?

A veces me asaltan esas dudas.

Me digo que “¿qué voy a hacer yo?”

Pienso que pretender cambiar algo de lo que va mal en el mundo –lejos y cerca- es ser un voluntarista o un soberbio.

Me digo entonces que tal vez basta limitarse a vivir, sin pretender nada, y que lo contrario es ser un iluso o un pretencioso.

 Pero luego algo me hace ver que hay trampa en ese discurso.

Que una cosa es aceptar las limitaciones y las debilidades –muchas-, y otra cosa es la falsa resignación de quien no lucha por nada.

Señor, dame causas dignas, aliento para caminar, valentía para arriesgar y humildad para caer cuantas veces sea necesario.

 Dame gente con quien compartir el camino.

Solo así se lavarán mis ojos, recuperaré la visión y podré vivir profundamente arraigado en Ti… contemplando tu Rostro.

Gracias, Señor, porque eres Tú y solo Tú el que tienes la última palabra.

FELIZ DOMINGO A TODOS…