Santuario Nuestra Señora de los Milagros

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UNA IMAGEN… UNA PALABRA

En las catequesis que dedicó en 2006 a cada uno de los apóstoles, Benedicto XVI comentó este texto evocando a Bartolomé y subrayó cómo una vez más el Señor se revela precisamente donde no lo esperamos.

Nuestras conversaciones siguen llenas de alusiones que a veces rayan el desprecio e incluso la blasfemia: “con la vida que llevan aquellos…”; “…y estos qué se creen”, “habrase visto…”.  Escuchemos al Jesús que siempre se ha adelantado a nosotros. Callemos un poco. Hablamos demasiado. Dejemos que sea Dios quien hable. Y que, como casi siempre, nos sorprenda y desinstale.

FELIZ DÍA A TODOS… 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Las palabras usadas por Jesús nos resultan duras:

“atadlo, echadlo fuera, allá será el llanto y el crujir de dientes”.

En casi todos nuestros países hay normas y costumbres que indican cómo hemos de vestirnos según la circunstancia: nadie en su sano juicio se pone la misma ropa para ir a bañarse a la playa que para asistir a un funeral.

La Carta a los Colosenses nos invita a revestirnos de la dirigida a los Efesios a lucir el cinturón de la verdad y la coraza de la justicia.

Que el amor real y efectivo al Padre y a los hermanos, hecho gestos concretos de vida, sea nuestro mejor traje.

FELIZ DÍA A TODOS… 

y felicidades a todas las que hoy celebráis vuestra onomástica:

Santa Rosa de Lima… 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Un dicho popular afirma que «la justicia por la justicia es la peor de las injusticias»

Afortunadamente para nosotros, la justicia de Dios —repitámoslo, desbordada por su Amor— supera nuestros esquemas. Si de mera y estricta justicia se tratara, nosotros todavía estaríamos pendientes de redención. Es más, no tendríamos ninguna esperanza de redención.

En justicia estricta no mereceríamos ninguna redención: simplemente, quedaríamos desposeídos de aquello que se nos había regalado en el momento de la creación y que rechazamos en el momento del pecado original.

Examinémonos, por tanto, de cómo andamos de juicios, comparaciones y cálculos cuando tratamos con los demás.

FELIZ DÍA A TODOS… 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

En este Evangelio no es que se impida la felicidad a los ricos, ni tampoco se niega su salvación.

Jesús propone un reto para todos. ¿Quién es capaz de dejarlo todo por mí y el Reino de Dios? Dejarlo todo es dejar no sólo lo que me impide acceder a Dios, sino también toda actitud que me impide acceder a los hermanos como la arrogancia. También puede negar el acceso a Dios el pasado no superado. La vida no consiste en negar el pasado sino en superarlo.

Hoy me encontré, en una red social, con este pensamiento de Cohen que nos puede valer también para Dios: “No borres ningún día de tu vida. Los días bellos te han dado felicidad. Los malos te han dado experiencia. Y los peores te han enseñado a vivir”.

¿Por qué queremos borrar a Dios de nuestra vida?

¿Eres capaz de vivir con Dios sin negarlo?

FELIZ DÍA A TODOS… 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Hoy, como hace veinte siglos, Cristo nos sigue recordando que para entrar en la vida eterna es necesario cumplir los mandamientos de la ley de Dios: no se trata de un “óptimo”, sino que es el camino necesario para que el hombre se asemeje a Dios y así pueda entrar en la vida eterna de manos de su Padre-Dios.

En efecto, «Jesús muestra que los mandamientos no deben ser entendidos como un límite mínimo que no hay que sobrepasar, sino como una senda abierta para un camino moral y espiritual de perfección, cuyo impulso interior es el amor» (Juan Pablo II).

Feliz día a todos

ES DOMINGO…

El Evangelio de hoy nos habla de la relación que hay entre la vida sacramental, especialmente la Eucaristía y la vida del cristiano. Participar en la Eucaristía es realmente recibir el pan que da la verdadera vida, pero también es comulgar con el cuerpo y la sangre de Cristo. Por la participación en el sacramento quedamos íntimamente unidos a Cristo. Habitamos en él y él en nosotros. Somos “sangre de su sangre” y “carne de su carne”. Pero comulgar con él nos lleva a un especial compromiso, a vivir de acuerdo a un determinado estilo: como Jesús. El Evangelio se convierte en nuestra norma de vida. Al salir de la Eucaristía nos hemos transformado para vivir la misma vida de Jesús.

Participar en la Misa es, pues, un modo de comprometernos públicamente a vivir al estilo de Jesús. En cada Eucaristía, Jesús nos repite la misma pregunta que les hizo a los Zebedeos: “¿Sois capaces de tomar la copa que yo he de beber?” (Mt 20,22). Recibir la vida en la comunión de la carne y de la sangre, del pan y del vino, en la Misa significa vivir de una forma diferente, de acuerdo con el Evangelio, nuestra vida de familia, nuestra relación con los amigos, en nuestro trabajo, como ciudadanos. La Eucaristía se convierte en lugar de vida y la vida, nuestra vida, se convierte en lugar donde vivir lo que hemos recibido en la Eucaristía. Nuestro estilo de vida certifica si realmente hemos participado en la Misa, si nos hemos hecho “sangre de su sangre”.

Feliz Domingo…

dia del Señor

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Fray María Rafael, en “Saber esperar”, escribe dentro los muros del monasterio: “Sigue esperando …, sigue esperando con esa dulce serenidad que da la esperanza cierta …, sigue quieto, clavado, prisionero de tu Dios a los pies de su Sagrario. Escucha el lejano alboroto que hacen los hombres al gozar breves días de libertad por el mundo; escucha de lejos sus voces, sus risas, sus llantos, sus guerras … Escucha y medita un momento; medita en un Dios infinito …, en el Dios que hizo la tierra y los hombres, el dueño absoluto de cielos y tierras, ríos y mares; el que en un instante, con sólo quererlo, con sólo pensarlo, creó la nada y todo cuanto existe”. (Pensamiento 519)

Saber esperar, tomar el ritmo de Dios, hacer menos y con más profundidad, tener experiencia del amor primero, sentirse habitado por el Espíritu. Saberse piedra sobre la que edifique Jesús su iglesia cuando no se busca alabanza-grandeza-poder.

Estar en el camino, quizá un camino secundario, a las afueras, pero es tu camino. Reconocerse llamado para ser algo pequeño porque da miedo lo alto, lo de primera fila.

Abrazar el propio camino y sus árboles con el frescor del viento del Espíritu, camino fácil cuesta abajo.

Adorar al dueño del camino, Dios, disfrutarlo y hacerlo disfrutar.

Feliz día a todos

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Esta es la historia de nuestra Iglesia, de nosotros mismos.

Dios nos rescató del pecado y de la muerte y nos limpió, nos llenó de gracias en el bautismo. Nos hizo fuertes ante los demás, pero apenas crecimos y nos hemos olvidado de Él, nos hemos mundanizado. Hemos tomado las costumbres de los paganos. Es triste ver cómo la historia se repite, y que hoy, a pesar de haber sido revestidos del Espíritu Santo, tantos hermanos y hermanas, renuncian a su dignidad y se prostituyen adaptándose a este mundo; viviendo según las costumbres paganas que hoy se promueven en todas partes.

Si bien es cierto que la misericordia de Dios es eterna, no olvidemos que, para que se diera el perdón, tuvo que haber un arrepentimiento y que éste, sólo se dio cuando Israel se vio desolado y entregado en las manos de sus enemigos, cuando vivió la miseria de la guerra y del destierro.

Todavía estamos a tiempo. El Señor, a través de sus profetas, nos ayuda a tomar conciencia de nuestro abandono y regresar a él. No perdamos más tiempo.

Feliz día a todos

 

 

 

 

 

 

UNA IMAGEN?… UNA PALABRA

No es cuestión de perdonar porque esté mandado.

 Ni para conseguir que luego me perdonen…

Es cuestión de perdonar por amor. Y, como siempre, llegar a ello es tarea de toda la vida. Pero “de toda la vida” no significa que haya que conformarse con lo que somos ahora porque “ya iremos mejorando”; no es cuestión de vivir tranquilos pensando que “ya llegará el momento”.

De toda la vida significa también desde el comienzo de la vida; es decir, que el mandato es que perdonemos ya desde ahora, desde hoy mismo, a todos y para siempre.

Por supuesto, sólo lo conseguiremos contando con la ayuda de Dios.

Feliz día a todos…

SOLEMNIDAD ASUNCION VIRGEN MARÍA

María, la mujer llena de gracia, la virgen y madre es la primera mujer resucitada después de Cristo: su vida de gracia es para nosotros puerta de la gracia; su maternidad nos devuelve en Cristo la dignidad de hijos queridos; su resurrección es la prueba de que también nosotros estamos llamados a participar plenamente de la vida de Dios en la fraternidad de la Iglesia.

Con María, Dios convierte las promesas en realidad. Dios sale de las sombras para realizar junto a los hombres una nueva historia basada en la gracia y la providencia, animándonos a salir del doble juego de apostar por Dios a la vez que por las cosas del mundo.

María nos recuerda que la última palabra en nuestra historia la tiene Dios y merece la pena apostar por todo lo que conduce a la vida.

Feliz día a todos

y especialmente a las que celebráis vuestra onomástica