Santuario Nuestra Señora de los Milagros

Noticias

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Jesús conoce la Escritura. Por ello es capaz de enfocar su mensaje desde lo que es una correcta interpretación: ante Dios somos hijos y siervos. Una cosa no se opone a la otra.

Precisamente esta es la sabiduría que Jesús nos enseña, hablándonos siempre desde lo profundo y conectando con lo profundo de nuestro ser. Vivir sabiéndonos hijos y sabiéndonos siervos, nos hace vivir centrados, en el buen camino, como Él.

Si nos fijamos bien, Jesús siempre aparece como alguien que vive centrado en Dios. Su discurso es siempre coherente con lo que él vive y siente. Dios y el Reino unifican su vida, la centran, la sostienen contra viento y marea. Jesús camina siempre alabando a Dios, con paso firme, como Tobit cuando caminaba hacia Nínive, sorprendiendo a todos.

Que el Señor nos conceda hoy la gracia de encontrar esa sabiduría que es capaz de llamar la atención y sorprender a los demás; la sabiduría de vivir centrados, caminando con pie firme, alabando a Dios. Sin duda, una vida así da testimonio y llama la atención, como la de Jesús.

FELIZ DÍA A TODOS…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

JESUCRISTO, SUMÓ Y ETERNO SACERDOTE

No fue sólo aquel día lejano en que un grupo de discípulos asustados se sintieron fuertes, unos hombres sencillos se supieron sabios y hablaron con palabras de Dios.

Es hoy, en ti y en mí. No es paloma ni llama ardiente, y tal vez no nos lanza al medio de la multitud a dar gritos.

Y, sin embargo, el espíritu de Dios sigue lloviendo sobre nosotros, envolviéndonos en silencio, seduciéndonos sin trampa, susurrándonos palabras de amor infinito y enseñándonos a mirar el mundo y la vida con ojos nuevos.

FELIZ DÍA A TODOS…

MÁRTIRES VICENCIANOS

BEATIFICACIÓN DE NUEVOS MÁRTIRES VICENCIANOS ESPAÑOLES

A los miembros de la Familia Vicenciana

“¡Eso es ser cristiano! Ése es el coraje que tenemos que tener para sufrir y para morir, si es preciso, por Jesucristo” (SVP XI, 215). Palabras de Vicente ante la muerte de un joven mallorquín en Argel.

Queridos hermanos y hermanas:
Acabamos de conocer la carta del Cardenal Arzobispo de Madrid, Carlos Osoro Sierra, en la que nos daba a conocer una gran noticia para toda la Familia Vicenciana en España y en el mundo entero: el próximo 11 de noviembre serán beatificados en Madrid 60 testigos de la fe, hasta el derramamiento de su sangre, pertenecientes todos ellos a nuestra gran Familia. Se distribuyen así:

40 Misioneros de la Congregación de la Misión (24 sacerdotes y 16 Hermanos coadjutores)
• 5 Sacerdotes diocesanos de la diócesis de Murcia, asesores de distintas asociaciones laicales de nuestra familia.
• 2 Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl
• 7 Laicos Hijos de María.
• 6 Caballeros de la Medalla Milagrosa
Todos ellos fueron martirizados en la persecución religiosa que tuvo lugar durante la guerra civil española entre los años 1936 y 1939. El acontecimiento de la beatificación coincide felizmente con el 400 aniversario del comienzo del carisma vicenciano en la Iglesia.
Todos conocemos cómo San Vicente, a través de las dos experiencias decisivas vividas en Folleville y Châtillon, descubrió la necesidad de la misión y la caridad. Son éstos los raíles que llevarán a la Familia vicenciana a su plenitud y a su santidad. Pues bien, en este mismo contexto misionero y de opción por los más necesitados, es donde hay que situar el testimonio valiente de estos nuevos mártires. Con serenidad confesaron su fe en Jesucristo Resucitado y con valentía defendieron los valores del Evangelio. Llegaron hasta el acto heroico de perdonar a los mismos que les estaban ajusticiando, a imitación del mismo Jesucristo. “No hay ningún acto de amor más grande que el martirio”, afirmó en una ocasión nuestro Fundador.

El martirio de estos 60 vicencianos es un don, una gracia y un ejemplo que nos anima a la fidelidad. “Dichosos vosotros cuando os insulten, os persigan y os calumnien de cualquier modo por causa mía. Estad alegres y contentos porque Dios os va a dar una gran recompensa” (Mt 5, 11-12). En este mundo nuestro marcado por el capricho, los proyectos a corto plazo y la búsqueda de bienestar a costa de lo que sea, estos nuevos mártires se convierten en referentes que nos hablan de la belleza de una vida entregada a Dios y al servicio de los demás hasta las últimas consecuencias. Es claro que el testimonio martirial no se improvisa; es el resultado de toda una vida orientada hacia el Evangelio o, dicho, en otros términos, el martirio es el fruto más granado de la fidelidad permanente, un acto heroico propio de personalidades maduras y de cristianos convencidos y coherentes.

Posiblemente ninguno de nosotros tendremos que afrontar el martirio cruento. Las persecuciones hoy se hacen de una manera “más civilizada”. Sin embargo, todos estamos llamados a cultivar y a fortalecer la fidelidad, valor éste que está en la base de todo martirio. Para nosotros, la fidelidad, entendida de forma dinámica, será lo que mantenga viva nuestra vocación de evangelizadores y servidores de los pobres. La beatificación de los nuevos mártires del 11 de noviembre y este año jubilar vicenciano pueden estimularnos a crecer en la “fidelidad creativa”. Ojalá que seamos capaces de desplegar nuestra vocación de una forma creativa en un mundo traspasado por la increencia, el desconocimiento de Jesucristo y la miseria de tantos millones de personas. Este desgastarse diariamente es lo que la Iglesia y el mundo espera de nosotros como vicencianos.
“Cuide bien su pobre vida –aconseja Vicente a un misionero-; conténtese con ir gastándola poco a poco en el amor divino; no es suya sino del autor de la vida, por cuyo amor tiene usted que conservarla hasta que se la pida, a no ser que se presente la ocasión de darla, como ese buen sacerdote de ochenta años de edad, que acaban de martirizar en Inglaterra con un suplicio cruel” (SVP II, 156).

Como San Vicente, también nosotros pensamos que la Familia vicenciana no se debilita con la muerte cruenta de varios de sus hijos e hijas. Por la historia de la Iglesia sabemos que ocurre exactamente lo contrario. Ya lo hacía notar Tertuliano en el siglo II: “La sangre de los mártires es semilla de cristianos”. La Iglesia se ha engrandecido gracias a la predicación silenciosa de sus santos mártires. Y nuestra Familia, exactamente igual. “Por uno que reciba el martirio, vendrán otros muchos; su sangre será como una semilla que dará fruto, y un fruto abundante” (SVP IX, 1089).
Con afecto de hermano en San Vicente,

Tomaž Mavrič, CM
Superior general

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

¿Cuántas personas se han sentido desvalidas,

y quizás un poco abandonadas por Dios?

¿Cuántas veces, en el nombre de Dios, unos hombres han pisoteado a otros?

¿Cuántas leyes humanas han querido legitimarse desde Su Santa voluntad?

Y cuántas veces, bajo el paraguas de una justicia injusta, se hiere al hombre y se niega al Evangelio.

Así que aquí estamos, nosotros, preguntándonos, una vez más, Señor, qué es justo y qué no lo es; qué quieres para este mundo, y para sus gentes; cómo debemos vivir, y qué importancia tiene vivir de una forma u otra…

Y posiblemente todo cambiará el día que comprendamos cuál es tu justicia.

FELIZ DÍA A TODOS

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Mis manos, esas manos y Tus manos
hacemos este Gesto, compartida
la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.

Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida
Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos.
Comiéndote sabremos ser comida,

EI vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.

Llamados por la luz de Tu memoria,
marchamos hacia el Reino haciendo Historia,
fraterna y subversiva Eucaristía.

Pedro Casaldáliga

FELIZ DÍA A TODOS… 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Muchos de nosotros tenemos tantos motivos para sonreír…

que, por consideración con los más rotos, y por gratitud por todo lo que hay de milagro en nuestras historias, podemos ser más joviales, menos quejicas, más ligeros.

Podemos gritar, alborozados, por los encuentros y los proyectos que ilusionan.

Podemos cantar, desafinando si hace falta, cada vez que la buena noticia nos alcanza.

Podemos reconocer, con asombro genuino, lo afortunados que somos.

Y podemos mirar, extasiados, lo bueno que hay en tantas vidas.

FELIZ DÍA A TODOS…

PENTECOSTES

FELIZ PENTECOSTÉS

Es el tuyo un espíritu de sabiduría. No la de los títulos ni los créditos académicos. No la del licenciado o el doctor. No la del trívial o el saber enciclopédico. No la de la erudición ni la del altísimo coeficiente intelectual.

¿Cuál, entonces? La sabiduría que nos enseña a distinguir lo importante de lo accesorio. La que nos enseña a mirar a las personas y ver eso, personas, en toda su complejidad. La sabiduría que nos dispone a apostar, en la vida y cada día, por lo que verdaderamente merece la pena: el evangelio, el amor a imagen del tuyo, la justicia compasiva con los más débiles.

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

“Pedro… ¿me amas?”

Gran pregunta, Señor.

NECESITAMOS EL AMOR, así, con mayúsculas,

que Tú nos das.

Necesitamos redescubrirte, en espacios que a veces parecen vacíos.

Por eso te llamamos, en voz baja o gritando.

Cada uno con nuestro acento, suben hasta ti las voces del niño con sus primeras preguntas, del joven con sus primeras angustias, del adulto con inquietudes que van echando raíz, del anciano, que vuelve a ser un poco niño, pero más sabio.

Te llamamos, a veces con desesperación, y otras con euforia.

Desde la soledad o desde la plenitud que aún aspira a más.

¡VEN ESPÍRITU SANTO!

FELIZ DÍA A TODOS… 

 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

El fuego que quema, que destruye, que calienta –y a veces hasta abrasa.

El fuego que baila de tal forma que te quedas obnubilado, mirando su furia naranja.

Es una buena imagen de lo que puedes hacer en nosotros. Quemar, incendiar, calentar…

Poner pasión a veces, energía indomable otras, acaso hasta furia…

Sí. Tu espíritu a veces es así.

Nos llena de ilusión, de energía, de ganas,de planes…

Y entonces parece que nada se puede interponer entre nosotros y tus proyectos.

Preparemos la venida del Señor… valentía… coraje… y si es preciso, martirio en fidelidad a Cristo, contando con la fuerza: dones y frutos del Espíritu…

FELIZ DÍA A TODOS… 

HOY CELEBRAMOS…

La VISITACIÓN DE NUESTRA SEÑORA

A SU PRIMA SANTA ISABEL…

Y, con un texto de Mario Benedetti, queremos felicitar

a nuestra Madre: 

En el centro de mi vida
en el núcleo capital de mi vida
hay una fuente luminosa un surtidor
que alza convicciones de colores
y es lindo contemplarlas y seguirlas

en el centro de mi vida
en el núcleo capital de mi vida
hay un dolor que palmo a palmo
va ganando su tiempo
y es útil aprender su huella firme

en el centro de mi vida
en el núcleo capital de mi vida
la muerte queda lejos
la calma tiene olor a lluvia
la lluvia tiene olor a tierra

esto me lo contaron porque yo
nunca estoy en el centro de mi vida

FELIZ DÍA A TODOS… 

especialmente a todas aquellas que, por algún motivo, celebran hoy su día…