Santuario Nuestra Señora de los Milagros

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UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Es cierto que, cuando llega, el sufrimiento puede ser momento de grandeza de ánimo y santidad.

Pero, a la vez que llevamos nuestra cruz, hemos de trabajar para que desaparezcan las cruces de los otros. Vemos la mano de Dios en los médicos, en los profesionales que se afanan por el bien de los demás, en los hombres que están cerca de los que sufren por cualquier motivo.

Algunos preguntaban: ¿Dónde estaba Dios cuando se mataba en el campo de concentración de Auswich? Y la respuesta era: Dios estaba allí sufriendo con aquellos que eran llevados a la muerte.

En todo caso, aprendamos de la escena del Evangelio. Ante una curación, en lugar de dar gracias, los de corazón torcido lo atribuían al demonio. Y es que cuando tenemos manchado el corazón por la envidia, por los rencores, por lo que sea, no sabemos apreciar cuanto de bueno, de noble, atesora el corazón del otro. Bienaventurados los sencillos de corazón.

FELIZ DÍA A TODOS…

HOY CELEBRAMOS…

SANTA MARÍA, NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

En esta fiesta de la Virgen del Pilar que tanto arraigo popular tiene en todos los pueblos de España y de las naciones hermanas de Hispanoamérica, nos unimos gozosos en la fe y en la alabanza proclamando las maravillas que Dios ha querido realizar en la Virgen
María. Ella es la Virgen que escucha la Palabra de Dios y la vive y la guarda con amor en su corazón. Ella es la gran creyente, modelo de todos los creyentes, que llena de confianza se pone en las manos de Dios entregándose a su voluntad. Ella es la humilde Madre de nuestro Señor Jesucristo que cuando la misión de su Hijo lo exige, se aparta y se retira discretamente; pero que
cuando los discípulos huyen, permanece firme a los pies de la cruz.

María, al estar íntimamente unida a Cristo, su Hijo, el Redentor, está también íntimamente unida a los redimidos por su Hijo. Es nuestra Madre. Es Madre de la Iglesia. María al estar totalmente unida a  Cristo, que es la Cabeza de la Iglesia, es también Madre de la Iglesia. Es nuestra Madre. Ella que se entregó totalmente a Cristo, se entrega totalmente a nosotros, acompañándonos en la fe, siendo nuestro modelo, nuestro ejemplo y nuestra gran intercesora en los momentos de peligro para nuestra vida de fe.

FELIZ DÍA A TODOS…

y especialmente a las que hoy celebráis vuestra onomástica…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

En la segunda parte del Padrenuestro nos jugamos la causa del hombre.

¿Cómo podríamos separar la causa de Dios y la causa de sus hijos? 

Pedimos: Pan y perdón.

Ese pan, necesario para poder edificar el Reino que, antes, hemos suplicado.

Porque oramos en verdad, nos acordamos de los que pasan hambre de ese pan, que también son hijos del mismo Padre.  

Y el perdón.

Como el hijo de la parábola, lo reconocemos: “Hemos pecado contra ti”. Lo bueno es que no se nos ocurre decir: “No  nos trates como hijos tuyos” sino que con confianza repetimos mil veces: “Padre, perdona nuestras ofensas”.

Igual que reza el Padrenuestro el niño con su madre, al acostarse. Así también nosotros… 

FELIZ DÍA A TODOS… 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

A nosotros nos toca saber escuchar y saber hospedar. La dimensión contemplativa es una llamada al silencio, al asombro, a la sorpresa, a la reflexión, a la interiorización, a la profundidad.

En la escucha del Evangelio, oímos, a la vez: “Escuchadle” y “Dadles vosotros de comer”. Por otra parte, si Jesús vino a servir y no ser servido, ¿qué otra cosa podemos hacer sus seguidores sino hospedar a todos “desde el corazón”?

Un escritor religioso afirma que Cristo es “la suma actividad sosegada”. De un obispo misionero es esta oración a María: “Quédate con nosotros, con el Espíritu que te fecundaba en la carne y en el corazón. El mundo se ahoga en el mar del ruido, y no es posible amar a los hermanos sin un corazón callado y atento.

Haznos comprender que el servicio sin silencio es alienación, y que el silencio sin entrega es comodidad. Envuélvenos en el manto de tu silencio y comunícanos la fuerza de la fe, la altura de tu esperanza y la profundidad de tu amor”.

FELIZ DÍA A TODOS

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Al prójimo herido no lo escogemos nosotros.

Se nos mete en nuestra vida, nos lo encontramos en el enfermo, en el explotado, en el que sufre, en el que no cuenta nada en la sociedad. Siempre corremos el riesgo de dar rodeos.

Por ejemplo, buscamos al prójimo lejano, y olvidamos al que tenemos cerca.

Pensamos en el tercer mundo, en los problemas del medio ambiente, hasta hablamos de la “civilización del amor”; esto está bien, pero, siempre, empezando por el que nos encontramos en el camino, por sorpresa y de inmediato, el que cambia nuestros planes.

Hacernos trabajadores (o colaboradores) de una famosa ONG, y luego olvidar al herido con el que me encuentro a cada hora es una hipocresía.

De la misma manera, es peligrosa la tentación de que se nos llene la boca con palabras grandilocuentes: paz, solidaridad, compromiso, compartir, profecía… mientras el abandonado en el camino lo que necesita es ser visto, cercanía y curación.

FELIZ DÍA A TODOS… 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Quizá cuando leáis estas líneas os encontréis
disfrutando del fin de semana. Si disponéis de algo de tiempo, deteneos en dos frases extractadas de la liturgia de hoy. La primera es del profeta Baruc: “Si un día os empeñasteis en alejaros de Dios, volveos a buscarlo con redoblado corazón”. La segunda es del evangelista Lucas: “Jesús, lleno de la alegría del Espíritu Santo”.

¿Sabéis por qué me ha impresionado la primera frase? Porque vivo en carne propia la experiencia de algunos amigos y conocidos que “se han empeñado” en alejarse de Dios a base de ridiculizar todas sus mediaciones, a base de jugar a ser adultos, autónomos, autosuficientes. ¡Cómo me gustaría hoy decirles las palabras del profeta: “Volveos a buscarlo con redoblado corazón”!

Feliz día a todos y especialmente a todas las que hoy celebráis vuestra onomástica…

EJERCICIOS ESPIRITUALES

Or­ga­ni­za­do por la De­le­ga­ción de Vo­ca­cio­nes de la dió­ce­sis de Ou­ren­se, en el san­tua­rio de Los Mi­la­gros, des­de hoy vier­nes, a las 18 ho­ras, y has­ta el do­min­go día 08 de oc­tu­bre, por la tar­de, se va a im­par­tir una tan­da de Ejer­ci­cios Es­pi­ri­tua­les dio­ce­sa­nos para jó­ve­nes.

Son 30 jóvenes los que están inscritos… pedimos a la Santísima Virgen Maria les acompañe y haga valientes para vivir recuperando la alegría de vivir en cristiano y responder a las llamadas del Señor…

ÁNIMO… merece la pena

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS

Sea cual sea nuestro trabajo, vivamos más o menos de la tierra, hoy es un momento oportuno para reconocer, como dice el Deuteronomio en la primera lectura, que es el Señor quien nos conduce año tras año a una tierra buena; es Él quien nos saca de la esclavitud de la vida, atravesando desiertos de alacranes, y nos da la fuerza para cultivar nuestras riquezas.

Es momento para reconocer la inmensa dignidad de nuestra pequeñez, pues estando todo en manos de Dios, en las nuestras confía cuanto ha creado.

FELIZ DÍA A TODOS… 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Hoy, el Evangelio nos invita a reflexionar, con mucha claridad y no menor insistencia, sobre un punto central de nuestra fe: el seguimiento radical de Jesús. «Te seguiré adondequiera que vayas» (Lc 9,57). ¡Con qué simplicidad de expresión se puede proponer algo capaz de cambiar totalmente la vida de una persona!: «Sígueme» (Lc 9,59). Palabras del Señor que no admiten excusas, retrasos, condiciones, ni traiciones…

La vida cristiana es este seguimiento radical de Jesús. Radical, no sólo porque toda su duración quiere estar bajo la guía del Evangelio (porque comprende, pues, todo el tiempo de nuestra vida), sino -sobre todo- porque todos sus aspectos -desde los más extraordinarios hasta los más ordinarios- quieren ser y han de ser manifestación del Espíritu de Jesucristo que nos anima. En efecto, desde el Bautismo, la nuestra ya no es la vida de una persona cualquiera: ¡llevamos la vida de Cristo inserta en nosotros! Por el Espíritu Santo derramado en nuestros corazones, ya no somos nosotros quienes vivimos, sino que es Cristo quien vive en nosotros. Así es la vida cristiana, porque es vida llena de Cristo, porque rezuma Cristo desde sus más profundas raíces: es ésta la vida que estamos llamados a vivir.

FELIZ DÍA A TODOS

especialmente a los que hoy celebráis vuestra onomástica