Santuario Nuestra Señora de los Milagros

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ES DOMINGO… DÍA DEL SEÑOR

Hoy, Jesús nos narra otra parábola del juicio.

Nos acercamos a la fiesta del Adviento y, por tanto, el final del año litúrgico está cerca.

Dios, dándonos la vida, nos ha entregado también unas posibilidades -más pequeñas o más grandes- de desarrollo personal, ético y religioso. No importa si uno tiene mucho o poco, lo importante es que se ha de hacer rendir lo que hemos recibido.

El hombre de nuestra parábola, que esconde su talento por miedo al amo, no ha sabido arriesgarse: «El que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor» (Mt 25,18).

Quizá el núcleo de la parábola pueda ser éste: hemos de tener la concepción de un Dios que nos empuja a salir de nosotros mismos, que nos anima a vivir la libertad por el Reino de Dios.

FELIZ DÍA A TODOS… 

DÍA DEL SEÑOR y DE LA FAMILIA CRISTIANA

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Orar sin desanimarse.

Buen consejo, en estos tiempos de inmediatez en los que vivimos.

Lo queremos todo, y lo queremos ya. Jesús quiere que recemos siempre y no perdamos el ánimo, la ilusión. Nuestra persistencia en la plegaria no cambia los planes de Dios, por supuesto, pero prepara nuestro corazón para incrementar nuestro deseo de Dios.

Cuando sintamos que Dios no nos responde como queremos, que sepamos renovar nuestra confianza. Que, en las decisiones importantes de la vida, en los momentos difíciles, sepamos orar sin desfallecer. Como Jesús, que oremos para ser fieles al proyecto de Dios para con nosotros.

FELIZ DÍA A TODOS…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

 

Como en los días de Noé y de Lot, nosotros podemos vivir rutinariamente. Comer, beber, plantar, construir… Caemos en la rutina, y nada más. Nos vamos adaptando.

Y perdemos la tensión de los comienzos. “Acordaos de la mujer de Lot”. No perdáis tiempo, no miréis para atrás, nos dice Jesús. Si de verdad nos preocupa el Reino, hay que darse por completo a esa tarea. En las cosas que hacemos, cada día, a todas horas.

Hay que perder la vida para ganar la vida. Para realizarnos plenamente, debemos darnos por completo a los demás. La fuente de la vida se encuentra en la entrega de la misma. Muchos tenemos la experiencia de que, dando, se recibe.

Dar la vida por Jesús y por el Evangelio.

FELIZ DÍA A TODOS

 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Podemos contribuir a expandir este Reino viviendo como Jesús vivió y nos enseñó.

Él siempre nos ayuda en nuestro camino de fe. Su Palabra, los Sacramentos, sobre todo la Eucaristía, la oración personal… Todo nos ayuda a llevar el reino a los demás. Es que el Reino, si hemos aceptado la oferta de Jesús, está dentro de nosotros. Y por eso no debemos ponernos nerviosos, pensando en el futuro.

Lo importante es centrarse en el “aquí” y en el “ahora”. Y estar preparados, para los sufrimientos que conlleva ser fiel al Evangelio. Es lo que le esperó a Jesús en Jerusalén, y lo que, en ocasiones, nos espera a nosotros.

Tenemos que trabajar, pensando que todo depende de nosotros, y a la vez, sabiendo que Dios va marcando los ritmos y los tiempos. No hay que prestar atención a los que van por ahí propagando mensajes alarmistas. Este mundo en el que vivimos es nuestro mundo, el mundo que Dios quiere, y nosotros debemos mejorarlo. Darle forma cristiana, con valor y con paciencia.

FELIZ DÍA A TODOS

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

El no agradecer ni admitir la acción bienhechora de Dios Padre por medio de Jesús no es sólo ceguera recalcitrante del pueblo judío, también es ponerse de espaldas al torrente de gracia que el Padre derrama en todos los que viven en la escucha de la Palabra, en la gratitud de los talentos recibidos y en el reconocimiento de lo mucho que nos habla el evangelio de Jesús en el dolor y el servicio diarios vividos con elegancia espiritual.

El agradecido leproso nos recuerda que la fe en Jesús nos restaura en el pueblo de Dios y nos habilita para vivir el encuentro con él como la perenne novedad para afianzarnos en su seguimiento.

FELIZ DÍA A TODOS…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Humildad para saber quién es Dios, y quienes somos nosotros.

El Evangelio hoy nos recuerda que nos anunciamos no a nosotros, sino a Dios. Hacemos más o menos cosas por Él, a veces ayudamos en la parroquia, somos catequistas, colaboramos en Cáritas, visitamos enfermos, rezamos mucho, pero todo para mayor gloria de Dios, no para mayor gloria del anunciante.

Está claro que, a veces, necesitamos alguna alabanza, para que nuestra autoestima se vea alimentada. Pero todo dentro de un orden. “Somos siervos inútiles”, hemos hecho lo que teníamos que hacer y, muchas veces, lo hacemos mal. O lo hacemos por motivos no siempre claros.

Una llamada a purificar nuestras motivaciones, y buscar el bien de los demás, no nuestra vanagloria.

FELIZ DÍA A TODOS…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Escandalizar no es alborotar o extrañar, como a veces se entiende; la palabra griega usada por el evangelista fue “skandalon”, que significa objeto que hace tropezar o resbalar, una piedra en el camino o una piel de plátano, para entendernos. Al niño hay que tenerle mucho respeto, y ¡ay de aquél que de cualquier manera le inicie en el pecado! (cf. Lc 17,1). Jesús le anuncia un castigo tremendo y lo hace con una imagen muy elocuente.

Todavía se ven en Tierra Santa piedras de molino antiguas; son una especie de grandes diávolos (se parecen también, en mayor tamaño, a los collares que se ponen en el cuello a los traumatizados).

Introducir la piedra en el escandalizador y echarlo al agua expresa un terrible castigo. Jesús utiliza un lenguaje casi de humor negro. ¡Pobres de nosotros si dañamos a los niños! ¡Pobres de nosotros si les iniciamos en el pecado! Y hay muchas formas de perjudicarlos: mentir, ambicionar, triunfar injustamente, dedicarse a menesteres que satisfarán su vanidad…

FELIZ DÍA A TODOS 

ES DOMINGO… DÍA DEL SEÑOR

Hay personas que dejan siempre para mañana lo que pueden hacer hoy. Exactamente lo contrario de lo que dice el refrán: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Son personas que están muy seguras de que van a disponer de mañana para reconciliarse con su hermano, visitar a aquel amigo enfermo, devolver lo que robaron, dejar de beber, comenzar a ser honestos en el trabajo o comenzar a preocuparse de sus hijos. Se olvidan de que el mañana es aquello de lo que ciertamente no estamos seguros. Lo que tenemos como seguro es el ahora, el presente. Nada más. ¿Hay alguien que sepa con seguridad que mañana va a estar vivo? ¿No será mejor comenzar a hacer hoy todas esas cosas? Así, en caso de que no dispongamos de mañana, al menos habremos comenzado a reconciliarnos, a vivir una vida más feliz, a amar más a los que viven con nosotros, a ser más honrados. Al menos, le podremos decir al Señor que quizá no terminamos de hacer todo lo que teníamos que hacer pero no fue porque no empezásemos sino porque nos faltó tiempo.

Eso es lo que nos pide Jesús: que estemos atentos, despiertos a nuestra vida, que hagamos lo que tenemos que hacer para que cuando llegue el momento de dar cuentas no nos encontremos sin aceite en las lámparas y con las manos vacías.

Para la reflexión

¿Qué tenemos pendiente de hacer? ¿Podías enumerar todas aquellas cosas que, como cristiano, crees que deberías hacer y que hasta hoy no has hecho por pereza, por dejadez, por abandono, porque te resulta difícil? Revisa la lista y decídete a hacer una o dos de ellas.

FELIZ DÍA A TODOS…

MAÑANA, DOMINGO…

RETRANSMISIÓN DE MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS POR LA BEATIFICACIÓN DE LOS NUEVOS 60 BEATOS VICENCIANOS

por TVE2, a las 10:30 horas desde la Catedral de Santa Maria La Real de La Almudena… presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid D. Carlos Osoro Sierra y concelebrada por varios obispos entre ellos el de Ourense, D. Leonardo, además del Superior General de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad, Visitadores de España y sus Consejos, algunos de Europa y Oriente… 

Asisten la Madre General de las Hijas de la Caridad, su Consejo y Hermanas provenientes de diversas partes del mundo…

Contamos con vuestra oración…

 

MÁRTIRES VICENCIANOS

“Si viésemos en la tierra el lugar por donde ha pasado un mártir, nos acercaríamos a él con respeto y lo besaríamos con gran reverencia” (San Vicente de Paúl a las Hijas de la Caridad, el 19 de agosto de 1646).

Este año 2017 es, ciertamente, un año lleno de celebraciones vicencianas. A la gran efeméride de los 400 años del carisma vicenciano, hay que sumar un acontecimiento extraordinario: la beatificación de 60 miembros de la Familia Vicenciana que dieron su vida, en defensa de la fe, en varios lugares de España, durante la persecución religiosa de los años treinta del pasado siglo XX. Su beatificación será el día 11 del próximo mes de noviembre, en Madrid.

Para preparar todo lo relacionado con esta beatificación, los Visitadores de las dos Provincias de la Congregación de la Misión en España han nombrado una Comisión que ya ha tenido diversas reuniones. Dicha Comisión está compuesta por los Misioneros Paúles: P. Juan José González González (Coordinador), P. José Manuel Villar Suárez y P. Javier López López. Y por las Hijas de la Caridad: Sor Mª Ángeles Infante Barrera y Sor Rosa Mendoza González.

Los nuevos mártires son 40 Misioneros Paúles -24 Sacerdotes y 16 Hermanos-, 2 Hijas de la Caridad, 13 laicos de las Asociaciones vicencianas y 5 Sacerdotes diocesanos de Murcia, asesores de esas Asociaciones.
La mayoría de ellos -39- recibieron la palma del martirio en Madrid. Un buen grupo estaba vinculado a la Basílica de la Milagrosa: 14 Misioneros y 6 laicos del barrio de Chamberí, padres de familia, que eran miembros de la Asociación de Caballeros de la Virgen Milagrosa. Otros 10 Misioneros eran de la Casa Misión de Atocha; 6 pertenecían a la Casa Noviciado de Hortaleza; 3 a la Casa Misión de Valdemoro y 1 a la pequeña comunidad de la calle Fernández de la Hoz. Los otros 21 dieron su testimonio en Cataluña, Valencia y Murcia. Mártires en Barcelona fueron 3 Misioneros Paúles y 2 Hijas de la Caridad; otro Misionero Paúl fue asesinado en Gerona; en Valencia, 2 Misioneros Paúles y 1 joven Hijo de María; en Murcia, 1 Misionero Paúl, 5 Sacerdotes Diocesanos y 6 laicos Hijos de María de la Medalla Milagrosa.

Relicario con los restos de los nuevos Beatos…