Santuario Nuestra Señora de los Milagros

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ES DOMINGO…

Jesús pone en contraposición dos actitudes ante la vida: la de los que buscan nada más que su propio bienestar y para ello no dudan en engañar y aparentar lo que no son ni tienen y la actitud de los que compartiéndolo todo, sin medida, con absoluta generosidad, como la pobre viuda, tienen un tesoro inmenso en su corazón.

Jesús nos viene a decir que vivir en plenitud es una cuestión de generosidad, de compartir sin medida, de no querer acaparar sino de dar todo lo que se tiene.

Feliz día a todos… 

En este Domingo, día del Señor y de la familia Cristiana

HOY CELEBRAMOS…

San Martín de Tours nació en en Hungría en el año 316 aunque toda su educación la recibió en Pavia (Italia). Ya desde muy joven sintió un cariño especial al tema religioso, pero a los 15 años se vió obligado a entrar en el ejército, sirviendo a caballo en la guardia imperial romana. Es en este periodo cuando surge una de las historias más bellas y más conocidas de nuestro santo. Un día de invierno muy frío, la tropa romana entró en la ciudad francesa de Amiens. Allí, Martín encuentra a un hombre pobre que estaba desnudo y que le implora caridad; no teniendo monedas para darle, Martín sacó la espada, cortó la capa que llevaba por el medio y le dio la mital a aquel pobre hombre. Fue objeto de burlas por parte de sus compañeros, pero la acción caritativa fue dulcemente recompensada, ya que la tradición cuenta que aquel mismo día por la noche, vió en sueños a Jesucristo vestido con el mismo trozo de tela que había dado al mendigo.

Su vida pastoral 

Se libera del ejército en Worms en el 356, se bautizó y se dirigió a Poitiers para unirse a los discípulos de San Hilario. Allí empezó su vida dedicada a Cristo, a través de las enseñanzas de este ilustre santo. Después de conocer las principales virtudes cristianas y de pasar unos días en su ciudad natal, se dirigió a Milán. Al cabo de unos años se retiró a una pequeña isla cerca de Génova, llevando una vida de silencio y austeridad. Pero San Hilario le pidió que regresara a Poitiers y allí fundó un monasterio, concretamente en la localidad de Ligugé. En el año 370 es consagrado Obispo de Tours. Uno de sus primeros actos fue fundar otro monasterio, el de Marmoutiers. Durante su estancia en Tours luchó contra el paganismo, la adoración a falsos ídolos y contribuyó especialmente en la divulgación de la fe cristiana, aunque esto no siempre le fue fácil. Tuvo a todas las personas amantes del lujo encontra, a personas pobres de fe e incluso a sacerdotes que no veían con buenos ojos aquella vida de austeridad del santo.

Más tradiciones y leyendas

San Martín de Tours es un personaje al cuál se le han relacionado toda una multitud de tradiciones y leyendas.

  • En diferentes estampas, sale a veces la figura de un ganso. Y es que … Martín, lleno de humildad, no aceptó en un primer término ser Obispo de Tours. Rehuyendo del nombramiento se ocultó en un escondrijo, pero no le sirvió de nada, ya que fue delatado por el ruido de un ganso. Allí lo encontraron unos eclesiásticos y le convencieron.
  • Se dice también que en Tours quiso cortar una encina a la que veneraban los paganos. Ellos le dijeron que lo podía hacer siempre y cuando el árbol cayera encima de él. Ni corto ni perezoso, Martín cortó la encina y, cuando iba a caer sobre su cuerpo, levantó la mano, hizo la señal de la cruz y el árbol cayó rápidamente al lado opuesto.
  • Y también se explica que un día, mientras oraba en su celda, se le apareció un rey con una prendas de púrpura, una diadema de oro y piedras preciosas sobre su cabeza, y unos zapatos de oro. El rostro era muy puro y atrayente. Aquella figura le preguntó a San Martín: “Martín, ¿me reconoces?”. Después de unos segundos de silencio, aquella extraña persona le dijo: “Soy Cristo y quería presentarme ante ti”. Pero Martín no le hizo caso. “¿Cómo puedes dudar?”, le preguntó aquella figura. Entonces le respondió: “Cristo no ha de volver envuelto en púrpura y en oro. Solamente te haré caso si me muestras tus llagas”. Rápidamente, aquella figura desapareció y la celda se llenó de humo y azufre, elementos que delataban quién era aquel curioso visitante.

Hacia la Casa del Padre

Martín de Tours falleció en uno de los sitios más bellos de Francia, en Candes. Sus discípulos, que querían estar con él hasta el último momento, le pedían que continuara viviendo, ya que si no lo hacía, su rebaño quedaría expuesto a grandes peligros. Él contestó: “Señor, si aún soy necesario, no rehuso continuar viviendo. Que tu voluntad se realize plenamente”. Y antes de dar el último respiro, se dirigió a sus discípulos con estas palabras: “Dejadme, hermanos, mirar al cielo más que a la tierra para dirigir desde ahora mi alma por el camino que debe conducirla hacia el Señor”. Era el año 397.

Onomástica y patronazgo

Su onomástica es el 11 de noviembre. Es el patrón por excelencia de los soldados y, junto a San Francisco de Asís, de los tejedores y fabricantes textiles. Le pueden pedir amparo los mendigos. Es el patrón de Francia y Hungría y de diferentes ciudades, entre ellas: Amiens, Avignon, París, Utrech, etc. Además de la titularidad de la Diócesis de Ourense y la Catedral, en la que comparte el patronazgo con Sta. María, es San Martín patrón de 32 parroquias diocesanas. Son multitud las tallas y pinturas que representan al santo en toda la geografía ourensana.

Existe una narración de Gregorio de Tours (538-673), según la cual la conversión de los suevos se debió a un milagro de San Martín de Tours, y por eso lo hizo patrón de la Diócesis: El rey suevo Carriarico tenía un hijo llamado Mirón, gravemente enfermo y, habiéndole llegado a los oídos la fama de los milagros que hacía el santo, por la predicación de San Martín de Dumio, mandó preparar una embajada con obsequios de oro y plata para obtener la curación de su hijo algo que no consiguió. Carriarico pensó que esto se debía a la diversidad de religión, por lo que mandó edificar una iglesia en honor de San Martín de Tours. Envió una nueva embajada, pidiendo que le enviasen reliquias del santo y prometiendo aceptar todo lo que predicasen los sacerdotes. Llegaron las reliquias y el hijo del rey quedó milagrosamente curado y el monarca se convirtió con toda su grey. Igualmente cesó una peste de cólera que existía por entonces.

Feliz día a todos…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Hoy la Iglesia nos trae para la reflexión la figura del Papa san León Magno, pastor del pueblo de Dios en tiempos difíciles. Y en el día de su memoria, las lecturas nos hablan muy claro. Quiero destacar dos ideas para la reflexión de hoy.

La primera es la importancia de los pequeños detalles. La constancia en la oración, aunque estemos cansados, o cuando nadie nos ve, por ejemplo. En este sentido, me asombra la fidelidad de la babushkas, las abuelas que, por toda Rusia, van cada día a Misa, aunque “choiva a chuzos” o la temperatura baje de los 10º bajo cero. Las que bautizaron a sus hijos y nietos, incluso arriesgando su propia carrera y, a veces, la vida. Ellas sí han sido fieles en lo poco. Y recibirán su premio.

La segunda idea, es saber y recordar cada día por Quién hacemos las cosas. Todo por amor a Cristo, que nos busca, nos encuentra y está con nosotros, si sabemos ser humildes. Ser conscientes que no radica la grandeza Cristiana en hacer muchas cosas sino en saber por quién las hacemos.

Muchos voluntarios de ONGs se rinden cuando no hay frutos, ya que es difícil ser fieles porque sí. Los cristianos nos movemos en otra dimensión, la del seguimiento de Cristo, que se entregó por nosotros, dándonos ejemplo.

Feliz día a todos…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Sentir la misericordia divina es motivo de alegría, da sentido a la vida y nos permite mirar al mundo de otra manera. Por eso hay que compartirlo con los demás. No podemos guardarnos para nosotros la felicidad de saber que podemos comenzar de nuevo el camino, porque Él ha borrado nuestros pecados y nos permite de nuevo escribir en la página en blanco de nuestra vida. Un cuento de Anthony de Mello nos puede ayudar.

Durante años fui un neurótico. Era un ser angustiado, deprimido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y no dejaban de recordarme lo neurótico que yo era. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no acababa de conseguirlo por mucho que lo intentara.

Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo, y no podía sentirme ofendido con él. De manera que me sentía impotente y como atrapado.

Pero un día me dijo: «No cambies. Sigue siendo tal como eres. En realidad no importa que cambies o dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres y no puedo dejar de quererte». Aquellas palabras sonaron en mis oídos como música: «No cambies. No cambies. No cambies… Te quiero…».

Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y, ¡Oh, maravilla!, cambié. (Anthony de Mello; No cambies)

Feliz día a todos 

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

No sabemos cómo acabaría la vida del
anónimo seguidor de Jesús que habló en esa comida. Escuchó esa advertencia y quizá pensó que la cosa no iba con él: Yo nunca dejaré al Maestro por nada. O puede ser que estuviera con Él hasta el final, en su camino hasta Jerusalén.

Sólo sé que en mi vida hay muchas excusas para no entregarme del todo a Cristo. A mi alrededor, hay mucha gente sencilla que vive con mucha entrega su fe. A pesar del tiempo frío, de la nieve, del hielo, de la oscuridad… Su ejemplo me anima a seguir hacia adelante, con esperanza.

Porque yo también, como el anónimo protagonista del relato, quiero estar en el banquete del Reino.

Y para eso, hay que esforzarse cada día, como si fuera el primero, y como si fuera el último de nuestra vida. Como si fuera el único. Dios nos ayuda siempre. ¿Lo sientes?

Feliz día… que el Señor te bendiga…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Corren tiempos recios para la beneficencia. La crisis está afectando a todo y a todos. Mucha gente sufre en sus carnes lo que significa no poder vivir con dignidad. Quizá en esta clave podemos leer también el texto evangélico de hoy.

La Doctrina Social de la Iglesia, de la que no siempre conocemos mucho, nos da algunas pistas. El número 172 del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia dice: 

El principio del destino universal de los bienes de la tierra está en la base del derecho universal al uso de los bienes. Todo hombre debe tener la posibilidad de gozar del bienestar necesario para su pleno desarrollo: el principio del uso común de los bienes, es el «primer principio de todo el ordenamiento ético-social» y «principio peculiar de la doctrina social cristiana». Por esta razón la Iglesia considera un deber precisar su naturaleza y sus características. Se trata ante todo de un derecho natural, inscrito en la naturaleza del hombre, y no sólo de un derecho positivo, ligado a la contingencia histórica; además este derecho es «originario». […]  «Todos los demás derechos, sean los que sean, comprendidos en ellos los de propiedad y comercio libre, a ello [destino universal de los bienes] están subordinados: no deben estorbar, antes al contrario, facilitar su realización, y es un deber social grave y urgente hacerlos volver a su finalidad primera».

Feliz semana…

ES DOMINGO…

Amar es la única forma posible de relacionarse con los hermanos. Cualquier otra forma de relacionarse con ellos está fuera del mandato de Jesús.

Y no hablamos de una norma cualquiera sino de “la más importante”, tal y como se asegura en el Evangelio.

Para el cristiano, pues, no vale sentir odio ni rabia ni enemistad ni envidia. El otro es siempre un hermano al que amar. Es posible que no hayamos llegado todavía a vivir este amor universal, pero al menos debemos tener claro a dónde debemos llegar. El horizonte a donde nos dirigimos es amar. 

Feliz Domingo a todos…

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Muchos de los cristianos que celebrábamos el día 1 no tenían poder alguno pero sí mucha autoridad: la que les dieron su coherencia, su saber estar, su civismo, el amor que nace de la fe.

Ninguna situación social es fácil y todas abundan en matices, pero el Evangelio de hoy nos deja doble tarea: ¿cómo aplicarnos cada uno las palabras de Jesús?, ¿cómo acogerlas como Iglesia, presencia visible de la fe?

Feliz día a todos

UNA IMAGEN… UNA PALABRA

Hoy recordamos a nuestros seres queridos que han pasado a la vida eterna. Tenemos un Dios misericordioso y compasivo que no ha escatimado esfuerzo alguno para salvarnos, porque su amor es eterno (Salmo 103(102),17); ni siquiera el pecado puede hacerlo desistir de su deseo de rescatarnos. En efecto, hasta el momento en que vamos a expirar, Dios nos ofrece librarnos de nuestras faltas.

Al conmemorar hoy a todos los fieles difuntos, reflexionemos sobre el Purgatorio, aquel estado de “purificación final de los elegidos” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1031), en el cual la misericordia de Dios encuentra su expresión suprema.

Pero, naturalmente, la existencia del Purgatorio no nos exime de luchar contra el pecado aquí en esta vida. Como lo dijo San Pablo: “Por el Bautismo fuimos sepultados con Cristo y morimos para ser resucitados y vivir una vida nueva” (Romanos 6, 4).

¿Cómo se vive en la práctica esta unión con la muerte de Cristo en el diario vivir? Decidiendo una y otra vez mantenerse en comunión con Cristo y dejando que su cruz nos separe del pecado y de la muerte. En efecto, uno combate contra el pecado cuando se confiesa sacramentalmente y reafirma una y otra vez su convicción de que efectivamente ha sido crucificado con Cristo (Gálatas 2, 19-20) y que ahora está muerto al pecado. Si dejamos que la cruz de Cristo esté presente en todos los aspectos de nuestra vida, nos iremos purificando más y estaremos menos apegados a los prejuicios, conceptos y pasiones de la naturaleza caída.

El Purgatorio no es otra cosa que una extensión de la obra de la cruz, una continuación del deseo de Dios de llevarnos a su Reino. Ciertamente debemos estar agradecidos de semejante gracia; pero no hemos de olvidar que Dios quiere que nos purifiquemos día tras día aquí en esta vida ¡sin esperar al Purgatorio! Si hoy le pides al Señor que llene tu vida de su amor, cosecharás un doble beneficio: un paso menos costoso a la vida eterna y una vida más alegre y fructífera aquí en la tierra.

Dios te bendice… feliz Viernes…